El halo de melancolía que la rodeaba era capaz de empañar el aire, había sufrido mucho.
Pero por alguna razón la ardilla asumió como un reto cuidar de aquella gata hasta conseguir verla feliz. Inevitablemente se había enamorado.
¿Crees que la ardilla finalmente confesará su amor? ¿Será correspondida? Deja tu opinión aquí abajo y descubre en el próximo post si estabas en lo cierto.




